En el Pazo de Señorans uno se encuentra trasladado en el tiempo a la Galicia rural, feudal y matriarcal, protagonista del Naturalismo español del siglo XIX. Hoy, reconvertido en bodega, es un magnífico representante de las casas solariegas gallegas edificadas en el campo con todo el encanto y el señorío de las épocas pasadas. Según lo atestiguan los legajos encontrados, la historia del Pazo de Señorans comienza en el siglo XIV y, a través del tiempo, sus muros centenarios han sido mudos espectadores de los más diversos aconteceres.

El Pazo de Señoráns está enclavado en Vilanoviña, en la localidad pontevedresa de Meis, en el Salnés, subzona perteneciente a la Denominación de Origen Rías Baixas. La edificación, propiedad del matrimonio formado por Soledad (Marisol) Bueno y Javier Mareque, comienza a tener temperamento vinícola en 1.989, aunque el cultivo del viñedo, hasta las ocho hectáreas actuales, se inicia a principios de la década de los ochenta. Pazo de Señoráns podría definirse como una bodega práctica y moderna. Se recolecta todo a mano, en las adecuadas cajas de vendimia, haciendo la selección de la uva en el propio viñedo y desechando allí mismo aquella materia prima que no reúna las condiciones que consideramos adecuadas. Una vez acabamos esta fase, la uva es trasladada inmediatamente a la bodega para proceder a su transformación lo más rápido posible. Las instalaciones necesarias para los distintos procesos de elaboración se encuentran adecuadamente separadas.
Cada uno de los procesos cuenta con su correspondiente maquinaria de moderna tecnología y muy precisa, para que el trabajo sea sencillo y el conjunto funcional. Toda la instalación es enteramente de acero-inoxidable: depósitos de pequeña capacidad, prensas neumáticas, despalilladora sin carga axial de vendimia, bombas mono y de pistón, control de temperatura, filtro amicróbico, de diatomeas,… Todo para conseguir la máxima calidad con el mínimo de manipulación.