Durante el medievo, el vino garantizó una absoluta sanidad en una época donde los alimentos transmitían pestes y enfermedades, pero también suponía una importante actividad económica. El propio Miguel de Cervantes se hizo eco de la importancia del vino de Ribeiro, el cual se vendía en media Europa, en el siglo XVII, y era embarcado para América. A mediados del XIX, Galicia contaba cincuenta mil hectáreas de viñedo, más que, hoy, cuando no existen ...
En las localidades ourensanas que componen la comarca de O Ribeiro nos encontramos algunos de los mejores vinos de nuestra tierra.
Treixadura, Torrontés, Loureira, Lado, Albariño y Godello son las grandes varietales autóctonas que intervienen en la elaboración de los blancos y de ellas toman su frescura, su cuerpo y sus aromas. Bramcellao, Caiño, Sousón, Ferrón y Mencía son las protagonistas de los tintos, sabrosos y de creciente calidad.
El vino blanco nos regala un festival de brillos, aromas, sabores... sutilezas que engrandecen el paladar con millones de matices y que culminan con una sonrisa.