La Ruta do Viño do Ribeiro está situada en la provincia de Ourense, en las confluencias de los valles formados por los ríos Miño, Avia, Arnoia y Barbantiño. Cuenta con una extensión de 2.685 hectáreas de viñedo ubicadas en los municipios de Ribadavia, A Arnoia, Castrelo de Miño, Carballeda de Avia, Leiro, Cenlle, Beade, Punxin y Cortegada, y parte de los de Boborás, San Amaro, Toén, Carballiño y Ourense. La tierra de O Ribeiro oferta la posibilidad de admirar, además de bodegas de increíble belleza, unas extraordinarias panorámicas que integran bosques caducifolios, espectaculares formaciones rocosas y singulares paisajes formados por los “socalcos”: construcciones de piedra granítica con más de mil años de antigüedad, hechas en terrazas o bancales sobre las laderas de los montes, con el fin de ganar superficie de terreno.
En O Ribeiro, el turista dispone de una amplia variedad de recursos y ofertas para disfrutar de una estancia inolvidable. A través de los más de 40 establecimientos adheridos a la Ruta podrá experimentar una experiencia única, así como admirar toda la riqueza paisajística e histórica y cultural de la zona. La gastronomía, el termalismo, la naturaleza y el buen vino hacen de nuestra tierra un lugar idóneo para relajarse.
Este grupo esta dirigido a los amantes incondicionales de los productos de nuesta tierra gallega y especialmente a los buenos comedores y bebedores de nuestros productos. Fiestas gastronomicas y vinícolas en Galicia seran el pan y el vino de este grupo. ¿ Que más feliz puede uno estar que cuando se está bebiendo una copa de un buen vino de la tierra con un buen jamón de porco celta o un pulpo a feira?
En gastronomia si por algo son conocidas las Islas Canarias lo son, por sus célebres papas con mojo.
No obstante, Canarias ofrece una variedad de platos y de productos de la tierra que desde aqui pretendemos que todo el que lo desee puede descubrir.
Que mejor nombre para un grupo que este, posiblemente no tenga mucha idea de saborear un vino, pero si es cierto q si me gusta, me gusta¡¡Si puedo decir, que si me decantaria por un vino blanco seria "EL ALBARIÑO" pero en un tinto me quedo con un buen "RIBERA DEL DUERO" y ya puestos: OS INVITO A QUE OS PASEIS POR ESTAS TIERRAS (ARANDA DE DUERO y alrededores) EN LAS QUE NUNCA FALTA: UNA BUENA FIESTA CON UN BUEN VINO, Y MENOS EN VERANO¡¡¡¡
El vino (←vinum(latín)← οινος [oinos](griego) )? es una bebida obtenida de la uva (variedad Vitis vinifera) mediante la fermentación alcohólica de su mosto o zumo;[2] la fermentación se produce por la acción metabólica de levaduras que transforman los azúcares del fruto en alcohol etílico y gas en forma de dióxido de carbono. El azúcar y los ácidos que posee la fruta Vitis vinifera hace que sean suficientes para el desarrollo de la fermentación. No obstante el vino es una suma de un conjunto de factores ambientales: clima, latitud, altura, horas de luz, etc.[3] Aproximadamente un 66% de la recolección mundial de la uva se dedica a la producción vinícola, el resto es para su consumo como fruta.[4] A pesar de ello el cultivo de la vid cubre tan sólo un 0.5% del suelo cultivable en el mundo.[5] El cultivo de la vid se ha asociado a lugares con un clima mediterráneo.
La Ruta de la Plata es una alternativa a la peregrinación a Santiago de Compostela, que por su interés paisajístico e incluso humano resulta de un gran atractivo.
Parte desde Zamora a Santiago de Compostela por Tábara y Puebla de Sanabria para después, atravesando la provincia de Ourense, llegar a Santiago de Compostela.
Comienza la ruta en A Canda, para continuar hasta A Gudiña,a su paso por estas tierras destacamos el nombre de Venda, tierra de paso de peregrinos, a su paso por el pueblo encontramos un cruceiro que cumple su función de cruce de caminos, seguiremos por la autovía A-52 hasta Verín, donde se encuentra su tradicional barrio de San Lázaro con su capilla, el Convento de los Mercedarios, así como los antiguos Balnearios hoy dedicados a la producción de agua minero-medicinal. Saliendo de Verín hacia Ourense nos encontramos un desvío a mano derecha que nos lleva a la fortaleza de Monterrei, preside un hermoso valle, con una espléndida panorámica, que abarca varios kilómetros, a su lado se sitúa el Parador de Turismo.
Cogiendo de nuevo la autovía nos dirigimos a Xinzo de Limia con su Iglesia de Santa Mariña.
Si nos desviamos por la carretera provincial a Vilar de Barrio nos encontramos con el pueblo de A Pena famoso por su torre desde donde observamos una espléndida vista panorámica de la Comarca de A Limia,donde nos llamarán la atención sus torres unidas por pasadizos, a continuación y por la misma carretera, llegamos hasta Trandeiras donde se encuentra la Iglesia de San Pedro y el monasterio de O Bon Xesús, en el interior de la iglesia se encuentra un Cristo sentado el cual debido a la gran devoción que se le tiene está totalmente desgastado por los cortes para llevarse pequeños trozos como amuletos.
También desde Xinzo y tomando la carretera comarcal OUR-301 que va en dirección Bande, podemos dirigirnos al Ayuntamiento de Porqueira, en donde nos encontraremos en su capitalidad A Forxa, otra torre.
Desde la propia autovía podemos observar la Torre de Sandiás, se alza sobre un antiguo castro a la orilla de la Lagoa de Antela, dominando un amplio campo de visión.
La ruta continua por Allariz uno de los conjuntos históricos más importantes de Galicia, para llegar a Ourense dond.e los peregrinos entraban por Seixalvo, interesante conjunto etnográfico.
De Ourense cogemos la nacional 525 hacia Cea, desde la capitalidad municipal por una carretera local llegamos a Santa María de Oseira, monasterio fundado en el año 1137 , de aquí la ruta continúa por Piñor, O Reino y A Corna en dirección a Compostela.
Espero que os animéis a hacerla!
Muchas veces el vino se erige como protagonista de películas o al menos, de escenas importantes de las mismas. En este grupo vamos a unir cinéfilos con apasionados del vino
Para los que os gusta el buen vino.
Mencía
Variedad cultivada en principalmente en el noroeste español, en el Ribeiro resulta una variedad bastante completa para la elaboración de vinos jóvenes, de paso amable y de intensa aromática primaria; participa en la elaboración de vinos monovarietales y plurivarietales.
Agronómicamente es una variedad de brotación temprana y de ciclo corto por lo que madura con facilidad y es sensible a heladas tardías. Es una variedad de fertilidad y productividad alta rondando las 14 – 16 Tn/Ha.
Su cultivo se extiende y es apto para todas las zonas de la denominación destacando su aptitud para localizaciones de maduración tardía. Su porte es semierguido y es sensible al mildiú, al oídio, a la Botrytis y a la Excoriosis.
Durante el medievo, el vino garantizó una absoluta sanidad en una época donde los alimentos transmitían pestes y enfermedades, pero también suponía una importante actividad económica. El propio Miguel de Cervantes se hizo eco de la importancia del vino de Ribeiro, el cual se vendía en media Europa, en el siglo XVII, y era embarcado para América. A mediados del XIX, Galicia contaba cincuenta mil hectáreas de viñedo, más que, hoy, cuando no existen más de treinta mil hectáreas. Y en 1890, se constató la exportación de ochocientos millones de litros.
Pero, entonces llegó el mildíu; luego, el oídio y, finalmente, la filoxera, plagas procedentes de América que causaron grandes daños. La última, de hecho, causó estragos irreparables y transformó el paisaje de muchas comarcas. La solución también llegó de América, con la importación de pies resistentes que sirvieron de portainjertos a las variedades autóctonas. Todo ello, impulsó unos vinos que, hoy, cuentan con cinco Denominaciones de Origen: Monterrei, Rías Baixas, Ribeira Sacra, Ribeiro y Valdeorras.
Los primeros se producen en el valle del mismo nombre, en la zona suroriental de la provincia de Orense, y gozan de la diferenciación que les proporcionan la orografía, el clima seco y continental y la concentración. Son cerca de tres mil hectáreas donde se cultivan las uvas blancas de verdello, doña branca, monstruosa y verdello louro que ofrecen vinos ligeros, aromáticos y dorados; y las tintas bastardo, tinta fina, mencía y araúxa para caldos agradables, ligeros, equilibrados y de graduación media.
De mayor fama gozan los vinos albariños, caíños y loureiros producidos en las Rías Baixas. Las raíces se anclan en los cenobios y en las comarcas de Salnés, Condado, Rosal y Soutomaior, asentadas sobre suelos graníticos, francoarenosos, algo ácidos, poco profundos y con bajo contenido en materia orgánica. La historia de estos caldos se mantiene, en su mayor parte, recogida en tierras gallegas, pues sólo la Fiesta del Albariño lo sacaba del sopor de las bodegas lugareñas. Pero, en 1988, la aprobación del reglamento del Consejo Regulador de la Denominación de Origen fue el punto de inflexión para su expansión. Hoy, se cuentan 127 bodegas, cerca de doscientas marcas, 1.800 hectáreas, cuatro mil viticultores, siete millones de botellas y trescientos mil litros exportados en 1996.
Los vinos blancos destacan por su calidad y por su prestigio internacional. De color amarillo, limpios, brillantes, con aromas de frutas y flores, persistentes y largos en el postgusto, los albariños son perfectos para el marisco, las almendras saladas, los canapés o el queso. No obstante, siguen escaseando los tintos, apenas esbozados en espléndidas variedades de jóvenes espadeiros, mencías y sousones.
Cada otoño, una fiesta
De muy antigua tradición son los vinos de la Ribeira Sacra, aunque la Denominación de Origen surgió en 1996. En esta zona, pueblos como Pantón, San Esteban o Bóveda muestran inmejorables ejemplos de la vinculación de la viña a la cultura monástica, enmarcada en un espléndido y omnipresente románico. Mientras, el viñedo crece en laderas aterrazadas donde el hombre se ha esforzado en obtener frutos de un medio hostil entre los ríos Miño, Sil, Bibei y Cabe.
La comarca se divide en cinco subzonas: Chantada, Quiroga-Bibei, Ribeiras do Miño, Amandi y Ribeira do Sil. Son 1.400 hectáreas de viñedo sobre suelos pedregosos, ligeros, orientados al sur y con un clima atlántico de transición influenciado por los ríos en los que la uva tinta mencía alcanza su esplendor. No en vano, los de Ribeira Sacra están al frente de los tintos gallegos. También se cultivan las variedades merenzao, brancellao, mouretón y garnacha y las blancas palomino, godello, loureira, treixadura, doña branca, albariño y torrentés. En total, se producen 45.000 hectolitros de tintos y cinco mil de blancos.
No obstante, las fiestas rurales gallegas siempre se han regado con los vinos de Ribeiro, pues éstos se bebían a granel y se enviaban a otros mercados transportados en bocoyes, pipas y medios para su consumo en jarras de porcelana blanca que se llenaban a través de las billas de madera. Castrelo de Miño, Ribadavia, Arnoia, Carballeda de Avia, Leiro, Cenlle, Beade, Punxín, Cortegada, O Carballiño, Boborás, Tén y San Amaro cultivan estos caldos cuyas plantaciones, bañadas por Miño, Avia y Arnoia, se orientan al mediodía y recogen la mayor insolación en un clima húmedo y templado. Las uvas treixadura, godello, torrontés, macabeo, albariño y loureiro dan origen a los blancos; mientras que caíño, garnacha, tempranillo, sousón, cerrón, mencía, brancellao y alicante hacen lo propio con los tintos. Son caldos limpios, brillantes, transparentes, jóvenes, aromáticos y moderadamente ácidos. Por su parte, la Denominación de Origen de Valdeorras elabora buenos blancos y tintos. Entre ellos, el godello, vinificado en bodegas de moderna tecnología, se presenta como un espléndido vino blanco de doce grados, limpio, frutal, redondo, de color amarillo pajizo, buena estructura en boca, equilibrado y largo. En tintos, los obtenidos de la uva mencía enseñorean un color rojo cereza y sabores frutales y persistentes en boca. Ambos son vinos muy apropiados para acompañar los diversos platos de la cocina gallega y perfecto ejemplo de la honda tradición vitivinícola de esta comarca sita en la zona occidental de Orense, próxima a El Bierzo. Una zona atlántica con rasgos continentales, suelos pizarrosos y fuertes pendientes, entre los valles del Sil y del Jares.
Por último, recordar que, a pesar de contar con cinco Denominaciones de Origen, Galicia es un mosaico de vinos, pues allí donde el clima y el suelo lo permiten hay emparrados o viñedos de poda baja. Así, cada casa de labranza es una bodega; cada paisano, un viticultor; cada otoño, una fiesta.
Se corresponde con las zonas más elevadas de los concellos de Entrimo, Lobios y Muíños, limítrofes con Portugal y con el parque nacional portugués de Peneda- Gerês.
La vegetación alterna bosques de árboles caducifolios, característicos de condiciones climáticas húmedas, con los de hoja perenne, más adaptados a la falta de agua durante determinados períodos del año.
xiste un programa de recuperación en marcha del caballo (Equus cavallus) llamado Poni galego de Garrano, que vive en régimen de semilibertad en las partes altas (Leboreiro, O Quinxo, Santa Eufemia, Xurés ou Pisco).
La fauna es muy variada. Entre los anfibios y reptiles podemos citar a la salamandra rabilarga, la lagartija ibérica y la culebra viperina. Los dos embalses situados en el parque son el hábitat de importantes poblaciones de aves. Zampullín chico, ánade real, somormujos y aguilucho cenizo son algunas de ellas. También se observa la presencia de águila real, alcotán, azor, gavilán, águila culebrera, cernícalo común, cuco, pico picapinos y vencejo.
Además de especies cinegéticas como jabalí, corzo, perdiz, liebre o conejo, los mamíferos están representados por lobo. musaraña común, turón nutria, gineta, gato montés y comadreja. En los cursos de agua aparece la trucha.
En las localidades ourensanas que componen la comarca de O Ribeiro nos encontramos algunos de los mejores vinos de nuestra tierra.
Treixadura, Torrontés, Loureira, Lado, Albariño y Godello son las grandes varietales autóctonas que intervienen en la elaboración de los blancos y de ellas toman su frescura, su cuerpo y sus aromas. Bramcellao, Caiño, Sousón, Ferrón y Mencía son las protagonistas de los tintos, sabrosos y de creciente calidad.
Y es que ya dicen que el Bierzo podría ser la quinta provincia gallega, no solo por proximidad sino por muchas afinidades culturales. Una de ellas es nuestro gusto por los buenos vinos.
No hay fiesta tradicional sin una mesa servida de platos típicos. Recetas heredadas de generación en generación que rememoran costumbres y leyendas ancestrales.
Éste es un espaciopara compartir todo ello, e inivitamos a todas aquellas personas relacionadas con Galicia a compartirlas con los demás.
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los que sabemos disfrutar de todas las cosas que nos ofrece la vida, un buen vino, la compañia, una puesta de sol, esas pequeñas cosas que nos hacen tan felices.