El nacimiento de la nueva identidad corporativa de la D.O. RÃas Baixas parte del análisis del etiquetado anterior. Esto es fundamental con objeto de que la lÃnea de comunicación sea consistente. A través de sus elementos mostramos su evolución:
Los sÃmbolos existentes en la etiqueta anterior eran tres: la representación gráfica de las "RÃas Baixas" enmarcada con una soga marinera, un escudo, y racimos de uvas y adornos de hojas.
La representación gráfica de las palabras RIAS BAIXAS, es decir, la costa de las RÃas Baixas, se considera conceptualmente un sÃmbolo difÃcil de mejorar, además de ser el elemento más evidente de la contra-etiqueta anterior.
El resto de los elementos, el escudo y los adornos de hojas y uvas desaparecen. Los colores predominantes: el azul, verde y tierra. Los colores, azul, verde y tierra se mantienen por parecer los más adecuados. El azul representativo del mar, el verde porque se identifica con Galicia, y el color tierra, donde crecen los viñedos.
La tipografÃa, muy diferenciadora y con personalidad se mantiene. La representación gráfica de las palabras "Rias Baixas", es decir su costa, se convierte en el elemento casi único del diseño. Se le quita la soga que la encerraba y le daba un carácter local, y se deja abierta como testigo de la internacionalización de los vinos de la D.O. RÃas Baixas.
Se potencian los dos valores más positivos de la marca, "la capacidad de emoción y de sugerencia que tiene el mar" y "el toque emocional de la zona" como valor añadido desde el punto de vista de la comunicación. El resultado ha sido una etiqueta mucho más moderna, sin elementos superfluos que confundan pero que, a su vez, aprovecha y potencia todo el conocimiento de marca ya existente.