El Control de Origen en la Denominación de Origen RÃas Baixas, comienza desde la inscripción de la finca en los Registros del Consejo. Poco antes de la vendimia, se evalúa la producción y la calidad de la uva en un tanto por ciento representativo de parcelas de la D.O..
Una vez comenzada la vendimia, más de 60 inspectores (habilitados por la ConsejerÃa de Agricultura y el Consejo Regulador como Veedores) supervisan los trabajos de recolección de uva, su transporte y descarga en las bodegas, controlando el origen y los rendimientos, levantando actas diarias y un acta final donde reflejan los Kilogramos de uvas introducidos y el aforo de mosto.
Para este control nos valemos de las nuevas tecnologÃas a fin de capturar los datos en tiempo real y sin errores, gracias a la implantación de una tarjeta chip de viticultor que contiene sus datos de registro y a un terminal (TPV).
El Control de Calidad en los vinos amparados por la Denominación de Origen RÃas Baixas se verifica partida por partida. AsÃ, cada vez que una bodega quiere calificar una partida de vino, ha de solicitar la autorización al Consejo Regulador, quien desplaza un Veedor a la misma para realizar la toma de las muestras del vino procediendo al precintado del depósito.
Éstas se someterán a un examen analÃtico instrumental (fÃsico, quÃmico y biológico) y organoléptico o sensorial, realizado por el Comité de Calificación del Consejo Regulador, quien posteriormente contrastará los resultados con los de otros laboratorios oficiales.
El Consejo Regulador también se preocupa por el cuidado y la defensa de los vinos acogidos a Denominación, para ello colabora con otros organismos (ICA) en los Controles de Productos, con el ánimo de evitar el fraude en los mercados.
Otra de las tareas encomendadas a este Consejo Regulador es la Proyección de la Denominación de Origen y la Promoción de los vinos amparados. Esta tarea ha permitido introducir los vinos en mercados insospechados de fuera de nuestras fronteras.
Durante este perÃodo, el trabajo concienzudo desarrollado por todos (bodegas, viticultores, Administración y personal del Consejo) ha servido para generar una gran riqueza en aquellas zonas amparados por la Denominación de Origen RÃas Baixas, que ha situado al sector vitivinÃcola en un segundo puesto en cuanto a importancia económica se refiere.