En Monterrei hay varios tipos de suelos y cada uno de ellos confieren a los vinos unos matices distintos en función de donde este ubicada la plantación.
Los suelos a su vez tienes varios factores que los hacen más o menos aptos para el cultivo de la vid, como puede ser, la profundidad, la textura, el drenaje, la estructura e incluso la temperatura del mismo.
GranÃticos y arenosos: Suelos aptos para la elaboración de vinos de gran calidad. Normalmente son suelos poco fértiles que retienen poca humedad, pero la necesaria para la planta, lo que hace adelantar la maduración de su fruto. Resultan vinos con aromas muy elegantes de gran personalidad.
Pizarrosos: Son suelos que permiten obtener vinos muy minerales y de gran calidad con grandes aptitudes para la crianza. Este tipo de suelos protege las raÃces manteniendo estables los niveles de humedad y desprendiendo calor a la vid, el las bajas temperaturas de la noche, factor muy importante en épocas de maduración.
Arcillosos: Son suelos que retinen mas humedad que los anteriores, y en épocas de sequÃa reserva la humedad para las necesidades de la planta. Normalmente son suelos mas compactos y esto confiere a los vinos mucho cuerpo.
En lo que respecta al clima, La Denominación de Origen Monterrei pertenece a la cuenca del rÃo Duero, puesto que en él desemboca el rÃo Támega, que cruza la región de la denominación de norte a sur.
Tiene un clima mediterráneo templado con tendencia continental, influenciado por el océano atlántico. Sus veranos son calurosos y secos mientras que sus inviernos son frÃos, alberga unas considerables oscilaciones térmicas de hasta 30º durante la época de maduración.
Esta caracterÃstica aporta a los vinos, una singular personalidad y distinción, resultando unos vinos blancos aromáticos, frescos y corpulentos y unos vinos tintos maduros y carnosos sin perder nunca sus rasgos de vino Gallego.