El tesón que Roberto Verino ha puesto en redescubrir para el mundo del vino el Valle de Monterrei es sencillamente encomiable. Y lo ha hecho como deben hacerse las cosas, ofreciendo un producto diferenciado y de clase.
No es fácil abrirse camino en un sector tan complicado como el vitícola. Por eso el empresario gallego ha optado por aquello que le ha hecho célebre. La innovación en el producto y la constancia en la búsqueda por la satisfacción del cliente.
Gargalo es la historia del sueño de una bodega que nace con el deseo de potenciar la riqueza de nuestra tierra, apostamos muy fuerte y hemos trabajado muy duro, pero con pasión y esfuerzo lo hemos hecho realidad.