Jueves 31 de Diciembre de 2009 16:48
El Mundo Vino
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Villa Bordoni, en Italia, con sólo 10 habitaciones puede ser el mejor lugar del mundo donde esconderse si a usted le gusta el chianti.

Villa Bordoni, Toscana, Italia
Ya sea usted un irreductible aficionado al viejo mundo o un evangelista del nuevo, hay un hotel dedicado al vino y situado en medio de viñedos que se adapta perfectamente a sus gustos en algún lugar de nuestro planeta. He aquà la selección de los cinco mejores, en la opinión del sitio de internet dedicado a los hoteles con encanto Mr. & Mrs. Smith, tal y como lo ha recogido la agencia Reuters. Entre ellos, por cierto, no hay ninguno en España: una elección discutible sin duda. Y un recuerdo: en nuestro hemisferio es invierno, pero en el otro se aproxima ya la vendimia.
Calistoga Ranch, Valle de Napa, Estados UnidosEl valle de Napa, en California, es el corazón de la tradición vitÃcola de EEUU: un enclave verde y despreocupado que deleita con su clima bendecido por el sol. Calistoga Ranch, una colección de 48 cabañas de madera metida en un bosque de pinos y robles, es una encarnación sumamente romántico del ambiente informal y acogedor del valle. La finca tiene su propio viñedo, su marca de vinos y una sala de cata. Bodegueros y enólogos de toda la zona se acercan a mostrar sus productos durante todo el año, y uno podrÃa dedicar una semana a la lectura de la la carta de vinos en el restaurante, y no digamos lo que se tardarÃa en probarlos todos... Además, los huéspedes que quieran pringarse las manos pueden participar en la vendimia, la entrada de la uva en bodega y la poda. El spa del hotel, the Bathhouse, utiliza el agua mineral de Calistoga, ofrece numerosos tratamientos de remojo, exfoliantes y masajes, y el elegante restaurante Lakehouse es uno de los más célebres de Napa.
Hawksmoor House, Viñedos del Cabo, SudáfricaCasa de huéspedes muy original en la finca vitÃcola Matjieskuil, a media hora de Ciudad del Cabo, Hawksmoor House le permite una mirada nostálgica al mundo de los 'Winelands' de Sudáfrica como era antaño: desayunos perezosos en la veranda, paseos por la viña, cócteles al atardecer en el porche y opÃparas cenas en un comedor del siglo XVIII. No hay que esperar estallidos culinarios de tres estrellas: aquà se practica un estilo casero y sencillo, llevado hasta su perfección y - complementado con una espectacular puesta de sol. La finca cultiva sus propias uvas, y con sus vinos de marca propia alimenta su profunda bodega, pero hay que tantos viñedos cercanos (Stellenbosch, para empezar) que usted puede hacer una gira de catas por el sin moverse de su sillón.
Villa Bordoni, Toscana, ItaliaEste villa restaurada con 10 habitaciones bien puede ser el mejor lugar del mundo donde esconderse si a usted le gusta el chianti. Situada en medio de la inimitable campiña toscana, con sus cipreses, olivos y, por supuesto, ondulados viñedos, este hotel de un lujo rústico está perfectamente situado para pasear entre los viñedos o explorar las ciudades del vino de la región, tales como Montepulciano y Montalcino, o mecas de la cultura y la gastronomÃa toscanas como Siena y Florencia. El restaurante es la joya de la corona de la Villa Bordoni, y ofrece una excelente selección de productores de Chianti Classico de la localidad. Además, el Batà r 2001 de Querciabella, que es lo más parecido a un Montrachet, es un paraÃso lÃquido.
e Relais de Franc-Mayne, Saint-Émilion, FranciaRodeado por siete hectáreas de exuberante viña de Saint-Émilion, este 'château' del siglo XVI está en el corazón de la región vinÃcola de Burdeos. Es un hÃbrido enrollado de bodega de elaboración y hotel con encanto, con mucho estilo. El exterior es del estilo clásico girondino del XVII; dentro, las nueve habitaciones del hotel comparten espacio con la parafernalia de la viticultura y la enologÃa, la llamativa sala de vinificación renovada donde los huéspedes pueden aprender de los expertos cómo se hace el vino, y las bodegas subterráneas, donde reposan barrica tras barrica de delicioso lÃquido. El hotel ofrece sesiones de cata gratuitas y, para los más decididos, Vignobles & Châteaux dirige aquà cerca una escuela de vino no residencial.
The Louise, valle de Barossa, AustraliaRival del valle del rÃo Hunter por el tÃtulo de capital del vino de Australia, Barossa es un lugar de peregrinación para lamantes del vino y gourmets por igual. The Louise es donde van los realmente exigentes, un bastión de refinamiento urbano en una región profundamente rústica, con 15 suites modernas y maravillosas y un sentido reverencial, casi monacal, cuando la conversación de adentra en cuestiones del vino. Con más de 100 bodegas a un tiro de piedra, usted podrÃa fácilmente pasarse toda su estancia saltando de un tinto poderoso de Barossa a otro. Donde hay vino maravilloso, una cocina fabulosa nunca está muy lejos: el restaurante del hotel (hay que reservar) merece por sà solo el viaje. Ofrece un menú de temporada 'locavorous' cuyos ingredcientes proceden todos de no más de 30 kilómetros de distancia. Como era de esperar del nombre del restaurante -Appellation- la carta de vinos es memorable.
