Esta decisión, aprobada por el Pleno del Consejo Regulador, es fruto de una política muy rigurosa de calidad, basada en un alto nivel de exigencia como es la limitación de los rendimientos de producción, que en el caso de la variedad albariño es de 11.000 kilos por ha, cuya posterior transformación en mosto es de 0,67 litros por kilo de uva. Con este bajo rendimiento se procura que sólo se extraigan los primeros mostos de la uva para preservar la calidad de los vinos de Rías Baixas.
Cosecha.
La vendimia 2008 finalizaba el pasado 23 de octubre con un volumen de 19.889.577 kilos de uva. El departamento técnico de este Consejo Regulador describió la campaña como una “cosecha óptima en cuanto a calidad”, a pesar de que el ciclo vegetativo de ese año fue complicado debido a una lluviosa primavera y un verano más fresco y lluvioso, situación que no impidió que se produjese un alto porcentaje de yemas de poda brotadas, así como un importante porcentaje de uva cuajada. La buena climatología reinante durante el mes de septiembre propició la excelente evolución en la maduración alcohólica de la uva y en el equilibrio de la acidez. El departamento técnico explica que el estado sanitario de la uva registrado en su entrada a la bodega fue excelente, de hecho destaca “el buen estado fitosanitario del racimo, así como la alta carga aromática de los mostos”.
La vendimia transcurrió de forma selectiva, ordenada y profesional, los viticultores siguieron en todo momento las instrucciones de los técnicos de campo y del departamento técnico que les recomendó vendimiar de forma selectiva, buscando alcanzar la maduración óptima de cada parcela, de manera que durante la vendimia la situación del viñedo fuese la idónea, tanto desde el punto de vista vegetativo como sanitario.
Política de calidad.
La rigurosidad del departamento técnico de la D.O. Rías Baixas permite conocer la calidad de todos los vinos elaborados en cada cosecha, gracias a la calificación de muestras, depósito a depósito, que pasan por unos rigurosos análisis organolépticos y fisicoquímicos. Estos datos forman parte de los informes elaborados por el departamento técnico de este Consejo Regulador, que vende la totalidad de su producto embotellado.
El panel de cata de este Consejo Regulador está integrado por 44 miembros, de los cuales son necesarios un mínimo de cinco para realizar los análisis organolépticos, consistentes en catas ciegas que garantizan la confidencialidad y anonimato de las muestras. De las 600 muestras catadas realizadas hasta el momento, el panel ha coincidido en la añada de 2008 es óptima, aunque sus vinos no alcanzan la excelencia de las últimas añadas.
En referencia a los valores enológicos de los vinos Rías Baixas de 2008, el departamento técnico destaca “una menor graduación alcohólica y una mayor acidez”. En esta línea, el departamento técnico se refiere a “unos vinos óptimos”